February 2011
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Estoy en una época en que apenas leo, ni cómics ni libros. Sandra me abronca un poquito por ello, pero creo que me falta concentración, o que acabo muy cansado y llego muy tarde al ratito que me reservo para leer, con lo que caen como mucho 10 o 12 páginas de un libro y me duermo.
Pese a todo, un libro me está manteniendo enganchado y quiero recomendar su lectura, a ateos y creyentes (en especial a creyentes), El Catolicismo Explicado a las Ovejas, de Eslava Galán. Y no sólo lo recomiendo, sino que debería ser un libro cuyas materias se introdujeran en la educación en colegios y universidades, en el siglo en el que estamos.
Es muy difícil explicarle a un creyente que su Dios no existe sin que argumente que no le respetas, que no entiendes, y que se acoja a la Fe, pero es que, sencillamente, DIOS NO EXISTE, y la biblia, los hechos que nos predica la Iglesia Católica, son un compendio de historias que se copiaron de religiones anteriores, que ya a su vez habían tomado fechas, datos y personajes (oh, sí, Cristo es un “personaje” plagiado), de otras anteriores.
Estamos en un momento decisivo, probablemente se avecina no una catástrofe, pero sí el fin de muchas cosas que nos han servido como civilización y que comienzan a evidenciarse obsoletas. Sistemas políticos, comerciales y de creencias están cayendo, deberíamos mirar y analizar la vida desde otra perspectiva, y desterrar también de nuestra vida la religión (toda), el resultado de miles de años de manipulación, que algunos ven como “guía moral” y que compartiría si se limitara a entregarnos unas normas de conducta para con los demás, aunque se basaran en cuatro máximas supuestamente dichas por un mesías copieteado de culturas orientales.
Tú, sí, tú, que denuncias como somos manejados por Corporaciones y Lobbys Empresariales, ¿Sigues bajo el yugo de la mayor empresa (y más rica) de la historia y sus campañas publicitarias, nefastas y dañinas para el individuo, su libertad y su formación repartidas por todo el mundo?
No pasa nada, somos seres vivos, nacemos, crecemos y morimos, pero no tenemos la necesidad a estas alturas de agarrarnos a un mástil espiritual para desarrollarnos como personas, sino leer, educarnos, comprender lo que sucede alrededor. Es mi deseo para este siglo, pero ojo, respeto la creencia de cada cual, ojo, que yo creo en Spider-man. Y lo respeto porque me gusta leer sobre ello, y entender de dónde vienen nuestros cultos.
Recomiendo enfervorecidamente la lectura del libro que, en tono de humor, desglosa y explica de dónde vienen todas esas perogrulladas que nos explica el catecismo. Y recomiendo la lectura de los libros anotados en él, de los que yo ya estoy tomando nota para continuar con mi sacrílega lectura.
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Todo el mundo te felicita en esta era que vivimos, en la que se ha popularizado tanto revolverse contra el sistema, si tomas la decisión de autoeditarte, de publicar tu propio trabajo… Pero la mayoría de las veces se queda en eso, en una felicitación que suena a veces a pésame de los que ya saben cómo va el tema. Nadie te va a decir cómo lo ha hecho él, nadie te va a echar un cable, estás solo. Mentalizate porque estás solo ante un esquema que no cuenta contigo, no puedes meterte entre las dos ruedas de un molino que llevan girando media vida, y esperar que te hagan un hueco entre diente y diente, y no te aplasten.
Si pueden, te aplastarán. Autoeditarse, dices. ¿ahora con las técnicas que hay y las imprentas bajo demanda, no se puede? ¡Claro que se puede! ¡ánimo! Mentira, otra vez es un pésame disfrazado de alegría. No se puede, porque una buena imprenta que te haga un precio, no tirará menos de 1000 ejemplares. Una distribuidora no te aceptará tantos, pero te pedirá bastantes. Si imprimes menos de 1000 (nota para el ajeno al mundo del cómic: si te parece una cantidad ridícula, así es como se mueve el mundo del cómic en España, en cantidades generales), no estás haciendo nada, y estás gastando el doble.
Si quieres editar, tienes que editar (el “auto” lo vamos a dejar un poco aparte). y tienes que convertirte en Editor pequeño, como aquél que te prometió una tirada de mil ejemplares pero luego imprimió 150 y para de contar, porque pretendía que las librerías y las distribuidoras le pagaran previamente los materiales, para seguir imprimiendo. Y es que es eso exactamente lo que no se puede, ni imprenta, ni distribuidora ni librería (no, ellos tampoco) van a permitir que tu puedas ir imprimiendo en láser bajo demanda, y que vayas recuperando parte de lo invertido para invertirlo en imprimir más.
1000 ejemplares, o estás perdido. Si luego te los comes o entre la distribuidora y las librerías se llevan el 50% del coste, no es su problema, es el tuyo. y para hacer 1000 ejemplares, tienes que tener una cantidad de dinero de entrada bastante alta, de la que no vas a ver recuperada una parte en al menos 1 año o 2.
Búscate un mecenas, y a partir de ahí, echa a rodar de nuevo. Todo lo invertido este año, son deudas, todo lo arrancado, se ha quedado estancado. No se puede. puedes imprimir 300 libros de puta madre en edición superchula, pero no van a ir a ningún sitio.
Olvida lo que has invertido y gastado todo este año, comienza a pensar en cómo pagar todo eso pero olvídate, es el pasado. Vuelve a empezar. ¿Has aprendido de todas las hostias que te has llevado? Ya puedes pasar a la fase 2.
(Continuará)
…Pero como soy absolutamente idiota, aquí estoy. Con otra nueva cuenta en otra jodida red social.
Este será mi rincón personal de posts, reflexiones, y que no afecte demasiado a la cuenta de facebook, que se me ha convertido en algo demasiado profesional (no siempre, pero uno es un ser humano, como Vigalondo o ese que acompañaba a Wyoming al piano), y nunca sé si en el blog principal (www.ivansarnago.com) debería colgar por ejemplo críticas y opiniones de los cómics que me he leído, de la última serie de tv descubierta… Es lo malo del emporio virtual profesional que he creado: ya no tengo un blog personal, sólo un montón de “escaparates” y “books” de mi obra y mis lamentos profesionales.
Pero, ¿Y la otra parte? A mí el Twitter la verdad me parece un tironcito de pelos de los huevos, 140 carácteres para, ¿para qué? ¿Para soltar cuatro gracietas angustiado por el espacio disponible? Y si vas y la sueltas y tienes unos cuantos seguidores, ¿Te marcas un Vigalondo para que luego se te echen encima un montón de anónimos retarded que ni te conocían ni lo pretenden, pero a los que les ofende de terceras una frasecilla cachonda tuya, aunque no hayan entendido ni el tono ni la forma?
Así que si esto me permite ciertas reflexiones, avanzar algunos materiales en “beta” de los cómics que preparo, y charlar sobre cómics, cine y lo que me venga en gana, pues para esto será el espaciete este.